¿Cómo desatascar el lavaplatos de tu casa paso a paso? Guía útil
En este artículo te explicamos cómo destapar el lavaplatos de forma eficaz, con métodos caseros y también profesionales, según la gravedad del atasco. Tanto si eres un manitas como si prefieres llamar a un fontanero, aquí encontrarás la información que necesitas.
¿Por qué se atasca el lavaplatos?
Los atascos en el lavaplatos se deben principalmente a la acumulación de grasa, restos de comida y detergentes sólidos que se van adhiriendo a las paredes de las tuberías. Con el tiempo, esta suciedad forma una especie de “tapón” que impide el correcto paso del agua, provocando malos olores, gorgoteos e incluso filtraciones o reboses.
Las causas más frecuentes son:
- Filtro interior sucio o tapado por restos de comida
- Manguera de desagüe doblada o con acumulación de grasa
- Sifón del fregadero obstruido (si el lavavajillas desagua por ahí)
- Bomba de desagüe con algún cuerpo extraño dentro
En muchos casos, con limpiar bien el filtro y revisar el sifón ya se resuelve el problema. Pero vamos por partes.
En muchos hogares, además, se conectan el fregadero y el lavavajillas a una misma bajante atascada, lo que agrava el problema si no se hace un mantenimiento regular.
Señales de que tu lavaplatos está atascado
Antes de que el agua deje de tragar por completo, hay algunas señales claras que indican que hay un atasco en camino:
El agua se acumula y tarda en bajar.
Se escuchan ruidos de burbujeo al drenar.
Aparecen malos olores persistentes en la zona del fregadero.
El desagüe del lavavajillas rebosa o gotea.
Notas una leve fuga en la parte baja del sifón.
Si has notado alguno de estos síntomas, lo mejor es actuar cuanto antes para evitar un atasco mayor contratando directamente a un fontanero para que analice de qué tipo de atasco se trata.
¿Cómo desatascar un lavavajillas paso a paso?
1. Empieza por el filtro interior
Es el primer sitio donde mirar. Está en la base del lavavajillas, normalmente en el centro o en una esquina del fondo. Se desmonta girando o levantando, dependiendo del modelo. Sácalo, enjuágalo bajo el grifo y limpia bien la zona donde encaja. Si lleva tiempo sin limpiarse, puede estar completamente tapado y eso solo ya impide que el agua salga.
2. Revisa la manguera de desagüe
La manguera conecta el lavavajillas con el sifón o con la toma de desagüe bajo el fregadero. Comprueba que no esté doblada ni aplastada detrás del mueble. Si tiene una curva muy cerrada, el agua no puede circular bien aunque no haya ningún atasco real. Recoloca la manguera para que tenga una trayectoria lo más recta posible.
3. Mira el sifón del fregadero
Si tu lavavajillas desagua conectado al sifón del fregadero, ese puede ser el origen del problema. Un sifón atascado afecta también al vaciado del lavavajillas. Puedes desmontar el sifón, limpiarlo y volver a colocarlo. Si el fregadero también tarda en vaciarse, casi seguro que el atasco está ahí. En ese caso, puede que necesites un servicio de desatascos si la obstrucción está más adentro de la tubería.
4. Prueba con agua caliente y desgrasante
Si el filtro está limpio y la manguera bien colocada pero el agua sigue sin salir del todo, puedes echar agua muy caliente por el desagüe del fregadero con un poco de lavavajillas líquido o bicarbonato. Esto ayuda a disolver la grasa acumulada en la manguera o en el tramo de tubería. No uses productos agresivos tipo sosa cáustica directamente en la manguera del lavavajillas, porque pueden dañar el plástico.
5. Comprueba la bomba de desagüe
Si todo lo anterior está bien y el lavavajillas sigue sin vaciar, el problema puede estar en la bomba. A veces un hueso pequeño, un trozo de plástico o incluso un palillo se cuela y bloquea el impulsor. Acceder a la bomba requiere desmontar parte del aparato, y aquí ya depende de tus conocimientos. Si no te ves con confianza, mejor no forzar nada.
Consejo El Fontanero de Sevilla: No utilices este método si las tuberías son de PVC antiguo o si ya sospechas que el atasco es grave, ya que el calor excesivo puede dañar las juntas.
Ten a mano bicarbonato y vinagre. Es uno de los remedios más populares por su capacidad para eliminar residuos orgánicos. Los pasos a seguir son:
Echa media taza de bicarbonato sódico por el desagüe.
A continuación, una taza de vinagre blanco caliente.
Tapa el orificio con un paño o tapón durante 10–15 minutos.
Finalmente, vierte una olla de agua hirviendo para arrastrar los residuos.
Si el atasco persiste, es hora de usar un desatascador tradicional. Llena el fregadero con unos 5-8 cm de agua y coloca la sopapa sobre el orificio. Bombea enérgicamente durante unos segundos. Este movimiento genera presión que puede liberar el tapón.
Consejo El Fontanero de Sevilla cubre el rebosadero (agujero de desborde del fregadero) con un trapo húmedo para evitar que la presión se escape por ahí.
Por último, sólo queda la limpieza del sifón. Si nada de lo anterior funciona, el problema puede estar en el sifón (la pieza en forma de U bajo el fregadero). Coloca un cubo debajo, desenrosca las tuercas a mano y limpia todo el interior. Muchas veces, ahí se acumula grasa y restos sólidos. Vuelve a montar todo con cuidado de no forzar las juntas.
Errores que conviene evitar
Uno de los errores más comunes es usar el lavavajillas con el filtro sucio durante semanas. Parece una tontería, pero es la causa número uno de atascos. Limpiarlo una vez a la semana o cada dos semanas evita la mayoría de los problemas.
Otro error habitual es echar demasiado detergente pensando que así limpia mejor. El exceso de espuma puede interferir con el desagüe y dejar residuos que con el tiempo se acumulan.
Y por último: no ignores el problema si el agua se queda estancada. Cuanto más tiempo pasa, más se asienta la grasa y más difícil es después desatascar el lavavajillas sin ayuda profesional.
¿Y si el atasco sigue? Llama a un profesional
Cuando el atasco está más allá del sifón o hay acumulación profunda y se necesita un desatasco de tuberías profesional, los remedios caseros no serán suficientes. En estos casos, lo más recomendable es llamar a un profesional que pueda intervenir con herramientas especializadas como:
Sondas o muelles desatascadores de largo alcance.
Máquinas de presión de agua para limpiar desde dentro.
Cámaras de inspección para detectar atascos invisibles sin romper nada.
Todos los días atendemos este tipo de urgencias con llamadas de clientes desesperados. Evaluamos la causa del atasco, intervenimos sin romper nada innecesario y te damos consejos para evitar que vuelva a ocurrir.
¿Cómo puedo prevenir futuros atascos en el lavaplatos?
Después de desatascar un lavaplatos atascado, lo más importante no es solo haber resuelto el problema, sino evitar que vuelva a ocurrir.
En fontanería doméstica, los atascos recurrentes suelen tener causas estructurales, como un mal diseño de la pendiente o una conexión inadecuada con el lavavajillas, pero en la mayoría de los hogares, el mal uso diario del fregadero es el verdadero responsable.
Una de las prácticas más dañinas y, sin embargo, más comunes, es verter aceite usado por el fregadero. A simple vista parece inofensivo, porque es líquido. Pero en contacto con el agua fría y las paredes internas de las tuberías, el aceite se solidifica y actúa como una trampa para que se adhieran otros residuos.
Esta grasa pegajosa es el inicio de la mayoría de los atascos. Nuestro consejo profesional es claro: guarda el aceite en un recipiente y llévalo a un punto limpio o reutilízalo si es posible.
También es importante evitar que restos de comida lleguen al desagüe. Aunque los trituradores de residuos han ganado popularidad, siguen siendo poco comunes en España y no sustituyen un buen mantenimiento.
Por eso, recomendamos siempre instalar un colador de acero inoxidable en el desagüe del fregadero. Es una solución económica, discreta y muy eficaz para retener posos de café, arroz, huesecillos, y restos de alimentos que, de otro modo, terminarían en el sifón.
Otro aspecto fundamental es el mantenimiento preventivo. No hace falta esperar a que el agua comience a drenar mal para actuar. Una limpieza periódica del sifón, cada dos o tres meses, permite eliminar acumulaciones antes de que se endurezcan.
Solo se necesitan unos guantes, una llave inglesa básica y un cubo. Si se detecta mal olor o una sustancia viscosa en el interior, es señal clara de que hacía falta.
Además, puedes realizar una limpieza preventiva casera cada 15 días, vertiendo por el desagüe una mezcla de agua caliente, vinagre blanco y bicarbonato sódico.
Este remedio no solo ayuda a disolver residuos orgánicos sino que también elimina olores desagradables. No sustituye una limpieza mecánica, pero sí ayuda a mantener las paredes internas más limpias y libres de grasa.
En hogares que utilizan lavavajillas, no hay que olvidarse de su sistema de evacuación. El filtro del lavavajillas acumula restos de comida y residuos del detergente, y debe limpiarse al menos una vez por semana si el uso es diario.
También conviene revisar el tubo de desagüe si notas que el lavavajillas tarda en vaciar el agua o genera burbujas en el fregadero, puede haber un atasco compartido. En estos casos conviene puede que tu fregadero pierde agua y conviene una revisión profesional.
Como consejo profesional, en El Fontanero de Sevilla le decimos a nuestros clientes de realizar una revisión completa de la instalación cada uno o dos años, especialmente si la vivienda es antigua o se han producido varios atascos en poco tiempo.
A veces, el problema no está en lo que haces tú, sino en un mal diseño del tramo horizontal, una tubería con poca pendiente o conexiones mal selladas.
Preguntas frecuentes sobre cómo se desatasca el lavaplatos
¿Cuál es la mejor forma de limpiar el lavaplatos con cosas que tengo en casa?
Una de las formas más efectivas y económicas es usar bicarbonato y vinagre blanco. Echa media taza de bicarbonato por el desagüe, seguida de una taza de vinagre caliente.
Cubre el desagüe durante unos minutos y luego enjuaga con agua hirviendo. Este método casero ayuda a disolver residuos orgánicos y eliminar olores.
¿Qué hacer si el lavaplatos sigue atascado después de usar bicarbonato y vinagre?
Si el método casero no funciona, lo más probable es que el tapón esté más abajo en la tubería o sea más denso. En ese caso, puedes intentar usar un desatascador manual (sopapa) o desmontar el sifón para limpiarlo.
Si el problema persiste, es aconsejable llamar a un fontanero profesional, ya que podría tratarse de un atasco en el tramo horizontal o incluso en la bajante comunitaria.
¿Es recomendable usar productos químicos para un atasco en el fregadero?
Los productos químicos comerciales pueden funcionar en casos puntuales, pero su uso continuado puede dañar las tuberías, sobre todo si son antiguas o de PVC. Además, son agresivos para el medio ambiente.
Un fontanero en Sevilla suele recomendar optar primero por métodos naturales o manuales, y usar productos químicos solo como último recurso.
¿Cuánto cobra un fontanero por desatascar un lavaplatos en Sevilla?
El precio puede variar según la gravedad del atasco y si el servicio es urgente o programado. En general, el coste medio por desatasco en un lavaplatos oscila entre los 50 € y los 90 €, incluyendo desplazamiento y mano de obra básica.
¿Cada cuánto tiempo se debe limpiar el desagüe del lavaplatos?
Lo ideal es hacer una limpieza preventiva cada 15 días con vinagre y bicarbonato, y desmontar el sifón al menos cada 2 o 3 meses para eliminar residuos sólidos acumulados.
Si se usan bien estos cuidados, se pueden evitar la mayoría de los atascos.
¿Por qué huele mal el lavaplatos si no está atascado?
Los malos olores en el fregadero pueden deberse a acumulación de grasa, residuos orgánicos o falta de sifonado adecuado.
A veces, aunque el agua drene bien, hay restos adheridos en las paredes internas que fermentan y generan olor. Una limpieza profunda del sifón y del tubo de desagüe suele solucionar el problema.