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Desatascos en Sevilla
Buena parte de los atascos domésticos se resuelven sin herramienta especial. Pero antes de tocar nada conviene responder dos preguntas que deciden quién paga: si el atasco es de tu aparato o de la bajante del edificio, y si está dentro de tu propiedad o ya en la red pública.
Primero: ¿el atasco es tuyo o del edificio?
Es la pregunta que más dinero decide y se responde en un minuto. Un atasco de tu sifón lo puedes resolver tú. Uno de la bajante necesita máquina, afecta a varios vecinos y lo suele pagar la comunidad.
La prueba
Abre el grifo del aparato atascado y, mientras corre, observa los demás desagües del baño y de la cocina.
Llena de agua el aparato que no traga y déjalo evacuar. Mientras tanto, mira el resto de desagües de la vivienda.
Fíjate sobre todo en los que están más bajos: el plato de ducha, la bañera y el inodoro. Son los primeros donde aparece el agua cuando el problema está por debajo.
Prueba también con la lavadora. Desagua de golpe y con caudal, así que es la mejor forma de forzar el sistema. Si al centrifugar sale agua por algún otro sitio, ya tienes la respuesta.
Solo falla un aparato
El resto traga con normalidad y no sube agua por ningún lado. El atasco está en el sifón o en el tramo corto que va de ese aparato a la bajante.
Es tuyo, y probablemente puedas resolverlo. Sigue por la escalera de abajo, empezando por el primer escalón.
Fallan varios, o sale agua por otro sitio
Si el agua sube por la ducha al usar la lavadora, si el inodoro burbujea cuando vacías el fregadero, o si van lentos varios desagües de la misma vertical, el atasco está más abajo, en la bajante.
No es solo tuyo. Avisa a la comunidad o al administrador antes de contratar nada por tu cuenta: la reparación de una bajante es un gasto común y necesita máquina.
Por qué importa tanto esta distinción: un desatasco de fregadero o lavabo se mueve entre 40 y 110 €, y una intervención con máquina en bajante comunitaria entre 100 y 300 €, con el camión cuba en otro orden. Y hay algo más: las obras de conservación del inmueble son obligatorias y no necesitan acuerdo previo de la junta, así que «hay que esperar a la próxima reunión» no es una respuesta válida cuando hay una bajante dando problemas.
Hasta dónde llega tu responsabilidad y dónde empieza la de EMASESA
Esta es la segunda pregunta, y ninguna web de desatascos de Sevilla la responde. Está en el reglamento de saneamiento y es comprobable.
Las instalaciones interiores de evacuación llegan «hasta el límite de la propiedad», incluidos los elementos correctores, y el reglamento añade algo que mucha gente no espera: «aún en el caso de que éstas estuvieren situadas en zona pública». Y cierra: «El mantenimiento, adecuación y reparación de dichas instalaciones corresponde al/los propietario/s del inmueble.»
Es decir, que un tramo esté bajo la acera no lo convierte en público. Lo que marca la frontera es la línea de propiedad, no dónde está enterrado el tubo.
Reglamento regulador de la prestación del servicio de Saneamiento de EMASESA, artículos 14 y 21, publicado en el BOP de Sevilla número 54 de 7 de marzo de 2014.La arqueta sifónica es la referencia física
El reglamento exige que vaya en planta baja, en zona común accesible, y que su centro esté como máximo a dos metros de la línea de propiedad. El tubo de salida debe rebasar ese límite en al menos 20 centímetros. Y la arqueta de registro se sitúa inmediatamente aguas arriba de la sifónica.
Por eso en la práctica la arqueta es lo que todo el mundo usa como referencia. Pero sé preciso: el reglamento no dice «el límite es la arqueta», dice «el límite de propiedad». La arqueta solo está obligada a estar muy cerca de esa línea.
Y mantenerla limpia es tu obligación
El reglamento es explícito: el titular del contrato de suministro y vertido responde de la falta de limpieza y mantenimiento de la arqueta sifónica, de la arqueta de toma de muestras, del separador de grasas y de la arqueta decantadora.
Si tu comunidad nunca ha abierto esa arqueta, ahí tienes la explicación de bastantes atascos que vuelven. Es revisión, no reparación, y cuesta mucho menos.
Y si el atasco está en la red pública
Una vez la prolongación de red ha sido recibida definitivamente, pasa a EMASESA y su conservación y explotación son de su cuenta. Así que si el problema está aguas abajo de tu límite de propiedad, no es tu gasto.
Ahora, la parte honesta, porque es información útil y nadie la cuenta: el reglamento de saneamiento no regula el desatasco como servicio. No establece una obligación de EMASESA de desatascar, ni un procedimiento, ni una tarifa. Y en los canales de aviso, la categoría de incidencia en vía pública contempla salideros en registros y roturas de tapas, pero no menciona atascos.
Qué hacer en la práctica
Avisa a EMASESA de todas formas, porque el reglamento te obliga a comunicar cualquier avería o perturbación en la red general, y porque es lo que deja constancia de la fecha. Los teléfonos vigentes son el 955 00 32 00 y el 900 82 20 10, que son las dos líneas del mismo servicio. Para la ciudad de Sevilla también está el 010.
Y al mismo tiempo haz que alguien confirme por escrito en qué punto está el atasco, con una inspección si hace falta. Ese informe es lo que te permite no pagar lo que no te toca, y lo que la comunidad necesita para reclamar.
Cómo tiene que ser una acometida de saneamiento
Si te están presupuestando una acometida nueva, estos son los mínimos que fija el mismo reglamento: trazado rectilíneo, pendiente mínima del 2,5 %, perpendicular a la red pública con una tolerancia de quince grados, diámetro nominal mínimo de 150, y conexión directa a la red solo hasta DN 250; por encima, obligatoriamente a través de pozo de registro. Y una acometida independiente por cada uso, destino o unidad.
La escalera: del método más simple al más caro
Si el atasco es de tu aparato, sube de escalón solo cuando el anterior no funcione. Cada nivel es más invasivo que el anterior, y saltarse los primeros es lo que hace que la gente estropee cosas.
Agua caliente y detergente
Para atascos de grasa en cocina, que son los más frecuentes. Llena el fregadero de agua lo más caliente que dé el grifo, añade un buen chorro de lavavajillas y suelta el tapón de golpe. El volumen y la temperatura hacen el trabajo.
Agua muy caliente, no hirviendo. Si tus desagües son de PVC, que es lo habitual desde hace décadas, el agua hirviendo puede reblandecer las uniones encoladas y provocar una fuga donde no la había.
Desmontar y limpiar el sifón
Es el escalón que más atascos resuelve y el que menos gente prueba. El sifón es la curva que hay bajo el fregadero o el lavabo, y en la mayoría de los casos se desenrosca a mano.
Pon un cubo debajo, afloja las dos tuercas, retira la pieza y límpiala. Vas a encontrar una mezcla de grasa, restos y pelo. Vuelve a montarlo a mano, sin apretar con alicates, y comprueba que no gotea antes de irte.
La ventosa, bien usada
Casi todo el mundo la usa mal y por eso cree que no funciona. La ventosa trabaja por vacío, y para que lo haya tiene que estar todo el circuito sellado.
Las dos cosas que se olvidan: tapar el rebosadero con un trapo húmedo, ese agujerito que tienen lavabos y bañeras cerca del borde, y que haya agua suficiente para cubrir la goma de la ventosa. Sin esas dos, lo único que haces es mover aire.
Bombea con movimientos cortos y firmes, sin levantar la ventosa, entre quince y veinte veces. Y al terminar, tira de golpe.
Sonda manual o cable
Un cable flexible con punta que se introduce por el desagüe y gira para romper o arrastrar el tapón. Las hay domésticas por poco dinero y sirven bien para atascos de pelo en duchas y lavabos.
Se introduce girando siempre en el mismo sentido, sin forzar cuando encuentra resistencia. Si notas que topa y no avanza, retrocede un poco y vuelve a intentarlo, pero no empujes a lo bruto.
Máquina profesional
A partir de aquí ya no es bricolaje. Una máquina eléctrica de cable lleva varios metros de alcance y distintas puntas según el tipo de obstrucción. Para bajantes o arquetas se usa agua a presión, y en algunos casos una cámara para ver qué hay dentro antes de decidir.
Es el escalón en el que también se descubre si hay un problema de fondo: una pendiente mal hecha, una reducción de sección donde no tocaba o un tramo deteriorado. Eso explica los atascos que vuelven cada pocos meses.
¿Por qué los desatascadores químicos no están en esa lista?
Es lo primero que compra casi todo el mundo, y es justo lo que no recomendamos como método general. No por purismo: por tres motivos concretos.
Casi nunca llegan al tapón
El producto es líquido y desciende por donde el agua ya pasa. Si el desagüe está completamente bloqueado, se queda estancado encima del tapón, pierde eficacia con el tiempo y lo único que consigues es tener un tubo lleno de sosa cáustica. Funcionan razonablemente en desagües lentos, no en los que ya no tragan.
Atacan a la propia instalación
Los productos a base de sosa generan calor al reaccionar. En un PVC viejo o en uniones encoladas antiguas, ese calor y ese ataque químico repetido no ayudan. El uso ocasional no suele pasar factura, pero echarlo cada dos meses porque el fregadero va lento sí termina notándose.
Y hay un límite de pH que no es opinable
El reglamento de saneamiento prohíbe verter a la red con un pH inferior a 4 o superior a 11. Un desatascador de sosa concentrado está muy por encima de ese límite. Con el caudal de una vivienda y la dilución de la red el efecto real es pequeño, pero conviene saber que el criterio existe y por qué: lo que corroe tu tubería también corroe el colector.
Y el motivo que casi nadie menciona
Si después de echar producto acabas llamando a un profesional, quien desmonte ese sifón se va a encontrar con agua cáustica retenida a presión. Puede salpicar a la cara o a las manos.
Si ya has echado producto, avísalo. Es información de seguridad, no una confesión. Dilo al describir el caso, indicando qué echaste y cuándo, para que quien vaya lo sepa antes de abrir nada. Cualquier profesional lo agradece.
Y nunca mezcles productos. Combinar un desatascador con lejía o con amoniaco puede liberar gases tóxicos en un espacio tan pequeño y mal ventilado como un baño. Si el primero no funcionó, la solución no es echar otro encima.
Cada aparato se atasca por un motivo distinto
Saber qué lo suele causar ayuda a elegir el método y, sobre todo, a que no vuelva a pasar dentro de dos meses.
Fregadero de cocina
Grasa, casi siempre. Se vierte líquida, se enfría al bajar por el tubo y se solidifica pegada a la pared, estrechando la sección poco a poco. Por eso el fregadero no se atasca de golpe: va cada vez más lento durante semanas hasta que un día deja de tragar.
Los restos de café y de arroz agravan lo mismo, porque se quedan atrapados en esa grasa.
Inodoro
Aquí el atasco suele ser un objeto, no una acumulación: toallitas, bastoncillos, compresas, algodones. Las toallitas son el caso más frecuente, incluso las que se venden como desechables, porque no se deshacen como el papel higiénico y se enganchan en cualquier codo.
Si el agua sube y baja despacio, hay paso parcial y la ventosa tiene opciones. Si sube hasta el borde y no baja, no sigas tirando de la cisterna.
Ducha y bañera
Pelo mezclado con restos de jabón, formando una maraña justo debajo de la rejilla. Es el atasco más agradecido de todos porque casi siempre está a pocos centímetros y se saca con unas pinzas o con una sonda corta.
Levanta la rejilla, alumbra con el móvil y mira. En muchos casos la solución está a la vista.
Lavabo
Mezcla de pasta de dientes, jabón y pelo, que se acumula sobre todo en la válvula de desagüe y en el sifón. Es de los que mejor responden al escalón dos: desmontar y limpiar.
Si tiene tapón automático, el de la varilla que se sube y se baja, comprueba también el mecanismo: la propia varilla actúa de obstáculo y atrapa suciedad con facilidad.
Lavadora y lavavajillas
Desaguan con mucho caudal y de golpe, así que son los primeros que delatan un problema aguas abajo. Si el agua sale por otro sitio al centrifugar, el atasco no está en la lavadora.
Y hay un detalle normativo que explica muchos casos: el Código Técnico obliga a que la lavadora, el lavavajillas, el fregadero y el lavadero desagüen con sifón individual, porque son aparatos de bombeo. A la vez prohíbe poner dos cierres hidráulicos en serie. Las dos reglas juntas significan que un bote sifónico que recoja el fregadero o la lavadora no cumple, y es uno de los montajes que más atascos repetidos provoca.
Arquetas y bajantes
Ya no es un aparato, es la red. Aparece cuando fallan varios puntos a la vez, cuando hay olor persistente o cuando el agua sale por el desagüe del patio o del garaje.
En edificios antiguos se suma otro factor: tramos de fibrocemento o de hormigón con la pared interior deteriorada, donde el residuo se agarra mucho más que en un PVC liso. Por eso hay comunidades donde el atasco vuelve una y otra vez.
Y un caso que solo pasa en algunas zonas
Si el olor o el atasco aparece solo cuando llueve, el problema no está en tu sifón: está entre la red de pluviales y la de fecales. Y si aparece a ciertas horas del día y no a otras, puede ser cota y marea.
No son casos raros: pasan en Gines, donde hay dos arroyos entubados bajo el casco, en Coria del Río, a cinco metros sobre el nivel del mar y en zona de marea, y en La Rinconada, donde lo que protege una vivienda es la válvula antirretorno y la bomba de achique.
Lo que no se puede tirar al desagüe, y lo que cuesta
No es una lista de buenas intenciones: está en el reglamento de saneamiento, y tiene consecuencias económicas tanto para la ciudad como para quien lo incumple.
El límite que convierte una toallita en vertido prohibido
El reglamento prohíbe verter a la red sólidos de tamaño superior a 1,5 centímetros. Una toallita mojada está muy por encima de eso, y por eso no es una cuestión de criterio: es un vertido prohibido.
En la misma lista entran los residuos de combustibles y aceites lubricantes, los disolventes, las pinturas, los detergentes no biodegradables, las mezclas explosivas y el agua con pH por debajo de 4 o por encima de 11.
Y lo que cuesta incumplirlo
La facturación del saneamiento lleva un coeficiente de contaminación. En la ordenanza municipal, un vertido prohibido lleva ese coeficiente a 12, y la falta de la arqueta preceptiva suma 0,25. No es una multa: es tu factura multiplicada.
Y por encima de eso, el reglamento remite a las sanciones de la legislación andaluza de aguas, que para las infracciones leves ya se cuentan en miles de euros.
Si tienes un bar, un hotel o un restaurante, el separador de grasas es obligatorio
El reglamento lo dice sin umbrales de tamaño ni de aforo: las actividades susceptibles de aportar grasas a la red pública, «tales como bares, hoteles, restaurantes», deben instalar arqueta separadora de grasas según el modelo de las instrucciones técnicas de EMASESA. El criterio es la actividad, no el tamaño del local.
Y recuerda lo de antes: la falta de limpieza de ese separador es responsabilidad del titular, y la falta de la arqueta se paga en el coeficiente de facturación.
Datos del Reglamento regulador de la prestación del servicio de Saneamiento de EMASESA, artículos 21, 28 y 35, y de la Ordenanza reguladora de la prestación patrimonial de EMASESA. La cifra de toallitas y el coste anual los publica EMASESA. Dato de contexto de la propia compañía: en España se consumen unos 15 kg de toallitas por persona y año.
¿Cuándo un atasco deja de poder esperar?
La mayoría aguantan hasta mañana sin que nada empeore. Estos no.
- El agua está desbordando o a punto. Deja de usar ese aparato por completo y no tires más agua, que es el reflejo habitual y solo añade volumen.
- Sale agua por un desagüe distinto del que usas. Significa que el problema está en la red común y va a ir a más con cada descarga de cualquier vecino.
- Es el único baño de la casa. No es gravedad técnica, es habitabilidad, y cuenta igual.
- Sale agua sucia o con olor a alcantarilla. Es retorno de la red de saneamiento, y ahí hay una cuestión de salubridad además de fontanería.
- Hay agua llegando a zonas con enchufes o a la vivienda de abajo.
Si estás en alguno de esos casos, lo primero no es buscar fontanero: es dejar de usar agua en toda la vivienda, incluidas lavadora y lavavajillas, para que el nivel no siga subiendo. Y haz fotos antes de limpiar, que es lo que después pide el seguro. En la página de urgencias tienes qué hacer paso a paso.
¿Cuánto cuesta un desatasco en Sevilla?
Lo que cambia el precio no es el aparato, es el método que hace falta. Estos son los rangos publicados en el mercado sevillano, para que sepas si lo que te ofrecen está dentro de lo normal.
| Trabajo | Rango publicado | Qué matiza |
|---|---|---|
| Desatasco de fregadero o lavabo | 40 a 110 € | Atasco accesible, resuelto desde el sifón o con sonda manual |
| Desatasco de inodoro | 50 a 130 € | Puede sumar unos 80 € más si hay que desmontar la taza para acceder |
| Desatasco de bajante comunitaria | 100 a 300 € | Con máquina eléctrica en la vertical. Es gasto de comunidad, no de un vecino |
| Limpieza de cal en tuberías | 70 a 200 € | Poco frecuente en Sevilla capital, donde el agua es blanda |
| Localización de arquetas | 40 a 120 € | Cuando nadie sabe dónde está la arqueta del edificio, que pasa más de lo que parece |
| Inspección con cámara | 120 a 150 € | Lo que distingue un atasco puntual de una tubería que ya pide sustitución |
| Camión cuba, primera hora | 150 a 250 € | Para arquetas y alcantarillado. Las horas siguientes se facturan aparte |
| Vaciado de fosa séptica | 200 a 300 € | En viviendas sin conexión a la red municipal |
| Reparación sin obra con resina | desde 500 € | Cuando el problema no es el atasco sino el estado del tubo |
| Desatasco urgente, por hora | 60 a 150 € | Fuera de horario, fin de semana y festivos |
| Desplazamiento | 20 a 70 € | Según la distancia a la base del profesional |
Una factura real, desglosada
Desatasco urgente de fregadero, un domingo, en Nervión: 45 € de desplazamiento + 110 € de intervención + 20 % de recargo de festivo = 186 €. Es el ejemplo que publica un tarifario de desatascos de la ciudad.
Si el atasco aguanta hasta el lunes, desaparece el recargo y el desplazamiento suele bajar. Esa es toda la diferencia entre llamar hoy y llamar mañana.
Qué pregunta hacer al llamar
No «cuánto cuesta un desatasco», porque la respuesta honesta es que depende del método. Pregunta estas tres: cuánto cuesta el desplazamiento, si ese importe se descuenta en caso de resolverlo y qué pasa si hace falta máquina o cámara.
Con esas tres respuestas ya puedes comparar dos presupuestos. Aquí está el detalle de cómo se compone una factura de fontanería.
Cuéntanos el caso y lo valoramos
Con un atasco, cuatro datos bastan para saber si hace falta máquina o si es cuestión de sifón. Eso cambia mucho el presupuesto, así que merece la pena concretar.
- Qué aparato no tragaY si es solo uno o varios a la vez.
- Desde cuándoSi fue de golpe o lleva semanas yendo cada vez más lento.
- Si sube aguaPor ese aparato o por cualquier otro de la casa.
- Si hay mal olorEs un indicio de que el problema está en la red, no en el sifón.
- Qué has probado yaY muy importante: si has echado algún producto químico.
- Si se repiteUn atasco que vuelve cada pocos meses apunta a un problema de fondo.
Describe tu atasco
Te respondemos con una valoración del caso y una orientación de lo que puede costar.
Si el agua está desbordando ahora mismo, deja de usar agua en toda la casa primero.
Preguntas sobre desatascos en Sevilla
¿Hasta dónde es mío el atasco?
Hasta el límite de tu propiedad. El reglamento de saneamiento de EMASESA es explícito: las instalaciones interiores llegan «hasta el límite de la propiedad», y añade «aún en el caso de que éstas estuvieren situadas en zona pública». Su mantenimiento y reparación corresponde al propietario del inmueble.
En la práctica la referencia física es la arqueta sifónica, que por norma debe tener su centro a menos de dos metros de esa línea. Pero la frontera legal es la línea de propiedad, no la arqueta.
¿Y si el atasco está en la calle, en la red pública?
Si está aguas abajo de tu límite de propiedad, no es tu gasto: una vez recibida la red, su conservación y explotación corren por cuenta de EMASESA. Avísales, porque además el reglamento te obliga a comunicar cualquier avería o perturbación en la red general. Los teléfonos vigentes son el 955 00 32 00 y el 900 82 20 10.
Con honestidad: el reglamento no regula el desatasco como servicio, así que no hay un procedimiento ni una tarifa publicada para eso, y el canal de incidencias en vía pública contempla salideros y tapas rotas pero no menciona atascos. Por eso conviene tener un informe por escrito que localice el punto exacto antes de asumir ningún coste.
¿Quién paga el desatasco en un piso de alquiler?
La Ley de Arrendamientos Urbanos lo plantea en dos piezas. Su artículo 21.4 dice que «las pequeñas reparaciones que exija el desgaste por el uso ordinario de la vivienda serán de cargo del arrendatario». Y el 21.1 obliga al arrendador a hacer, sin subir la renta, las reparaciones necesarias para conservar la vivienda en condiciones de habitabilidad.
Un sifón obstruido por uso normal encaja en lo primero; una bajante deteriorada o un problema de la red del edificio, en lo segundo. Y hay un tercer apartado muy útil: el 21.3 permite al inquilino realizar las reparaciones urgentes para evitar un daño inminente, previa comunicación al propietario, y reclamarle después el importe.
No hay doctrina consolidada que resuelva los atascos caso por caso, así que lo práctico es documentarlo con fotos y con el informe del profesional antes de discutir.
¿Por qué se me atasca el mismo desagüe cada pocos meses?
Un atasco que vuelve casi nunca es un problema de limpieza, es un problema de la instalación: una pendiente insuficiente, un tramo con más codos de los necesarios, una reducción de sección en alguna reforma antigua o una tubería con la pared interior deteriorada.
Hay un caso muy concreto y muy frecuente: un bote sifónico que recoge el fregadero, la lavadora o el lavavajillas. El Código Técnico obliga a que esos aparatos lleven sifón individual, así que ese montaje no cumple y atasca de forma recurrente. Desatascar lo resuelve unos meses; ver el interior con cámara es lo que dice si hay algo que corregir de raíz.
¿Puedo desmontar yo el sifón sin romper nada?
En la mayoría de los casos sí. Los sifones de PVC llevan tuercas que se aflojan a mano y el montaje es reversible. Pon un cubo debajo y no uses alicates para apretar al volver a montar, porque pasarse de rosca es la forma más habitual de convertir un atasco en una fuga. Si el sifón es metálico, antiguo y está agarrotado, mejor no forzarlo: se parten con facilidad.
¿Funciona lo del bicarbonato con vinagre?
Para mantenimiento, algo ayuda. Para un atasco formado, no. La reacción entre los dos produce espuma y dióxido de carbono, que empuja un poco y arrastra restos sueltos, pero no tiene fuerza para romper un tapón de grasa compactada. Como rutina de mantenimiento cada pocas semanas está bien y no daña la instalación, que es más de lo que puede decirse de la sosa.
¿Es verdad que las toallitas desechables se pueden tirar?
No, y en Sevilla está medido: EMASESA retiró 755 toneladas de toallitas de la red en 2023, y limpiar la red y tratar esos residuos le cuesta unos 5 millones de euros al año.
Además es un vertido prohibido. El reglamento de saneamiento no permite verter a la red sólidos de tamaño superior a 1,5 centímetros, y una toallita mojada está muy por encima. Aunque se vendan como desechables, no se disgregan como el papel higiénico: mantienen la trama y se enganchan en codos y reducciones. A la basura, siempre.
Tengo un bar. ¿Estoy obligado a poner separador de grasas?
Sí. El reglamento de saneamiento obliga a instalar arqueta separadora de grasas a las actividades susceptibles de aportar grasas a la red pública, y nombra expresamente bares, hoteles y restaurantes. No fija umbral de tamaño ni de aforo: el criterio es la actividad.
Y hay dos consecuencias económicas. La falta de limpieza de ese separador es responsabilidad del titular del contrato, y la falta de la arqueta preceptiva suma un recargo en el coeficiente con el que se te factura el saneamiento. Un vertido prohibido lleva ese coeficiente a 12.
¿Cuánto cuesta un desatasco en Sevilla?
Depende sobre todo de si hace falta máquina. Los rangos publicados en el mercado sevillano sitúan un desatasco de fregadero o lavabo entre 40 y 110 €, el de inodoro entre 50 y 130 € más unos 80 € si hay que desmontar la taza, una bajante comunitaria entre 100 y 300 €, y la primera hora de camión cuba entre 150 y 250 €. El desplazamiento va de 20 a 70 € y el recargo de urgencia puede llevar la hora a 150 €.
Tienes la tabla completa con sus matices más arriba, y el detalle de cómo se compone una factura en la página de precios.
¿Merece la pena la inspección con cámara?
Si es el primer atasco, no. Si es el tercero en un año, sí sin discusión. Cuesta entre 120 y 150 € y es lo único que distingue un atasco puntual de una tubería cuya pared interior ya está deteriorada, que es el caso en el que desatascar solo compra unos meses.
En comunidades es además el documento con el que se justifica una sustitución en junta en lugar de seguir pagando desatascos cada temporada.
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El orden importa más que la fuerza
Con un atasco, casi todos los errores vienen de saltarse escalones: echar producto antes de mirar el sifón, bombear con el rebosadero abierto o pagar una máquina para algo que estaba a diez centímetros de la rejilla.
Y las dos preguntas que de verdad deciden el dinero son estas: si el agua sube por un desagüe que no estabas usando, no es tu atasco, es de la bajante. Y si está más allá de tu límite de propiedad, tampoco es tu gasto.